viernes, 24 de junio de 2016

Encontrar la mejor tienda skate

Cuando se habla de Skate, todavía hay quien se hace un lío hoy día y no sabe muy bien de qué estamos hablando.

Yo era una de ellas (lo confundía con los que surfean por las playas de mi ciudad sobre una tabla).

Pero cuando conocí a Nico, aprendí  toda la verdad a cerca del skate.

La primera vez que hablamos hace hoy tres años, se rió muchísimo de mí, cuando mencionó la palabra y yo le pregunté que a qué playa iba.

Cuando pudo contener la risa, me explicó que él era de secano y que lo suyo se practicaba en tierra firme.

Nunca creí que me echaría un novio skater. Es más, siempre me había parecido un deporte horrible y molesto, típico de niñatos que incordian con sus monopatines subiendo y bajando por escalones y dándose tremendos golpes contra el suelo, cuando practican para aprender la modalidad.

Pero Nico resultó ser un ángel. Se vestía de un modo extraño, como todos los skater, y tenía unas costumbres pintorescas, pero con el tiempo, me acostumbré a ellas.

De hecho, ahora yo también soy skater y visto como ellos.

Mi madre aún no se lo puede creer, pero yo soy muy feliz.

Y es que el amor lo puede todo, siempre se ha dicho.

Por suerte para Nico y para mí, en nuestra ciudad han inaugurado varios skateparks donde podemos dar rienda suelta a nuestra afición sin molestar a nadie y sin estropear los elementos urbanos (porque hay algunos skaters que –a fuerza de practicar en el mismo sitio una y otra vez- acaban rompiendo escalones, bancos y muchas otras superficies).

A veces están demasiado llenos, eso es verdad y uno corre el riesgo de chocar con otro aficionado, sobre todo con los que aún no controlan bien el monopatín.

Pero por otro lado, a mí me encanta el ambiente que se crea y la posibilidad de conocer a un montón de gente con tus mismos intereses. De hecho, allí he hecho buenísimos amigos.

Al igual que me pasaba a mí hace tres años, aún son muchos los que no entienden nuestra cultura y nos consideran unos tipos raros y molestos que rompen cosas.

Y es cierto que hay de todo, pero la mayoría de nosotros no somos así. No tenéis más que pasaros un rato por cualquier skatepark y os sorprenderéis mucho de lo espectacular que es el skate, la habilidad y buen tono físico que hay que tener para hacerlo y el buen ambiente que se vive allí.

Por otro lado, algo curioso que descubrí cuando Nico me metió en esto del skate, fue la indumentaria de los skaters.

Siempre me ha encantado la moda y la ropa y mi me estilo no tenía nada que ver con el de ellos, y aunque al principio fui reacia, hoy encuentro este tipo de vestuario muy cómodo y muy interesante.

Lo primero que Nico me recomendó fue que le echara un vistazo a la tienda skate, donde él y sus amigos llevaban años comprando prendas y equipamiento.

Lo primero que me llamó la atención fueron los monopatines. Me sorprendió que pudiera haber tantos modelos y que algunos fueran increíblemente bonitos.

Y por si fuera poco, es una tienda con magníficos precios y una gran variedad de productos entre los que poder elegir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario